MONROE Marilyn
| (Norma Jean Mortenson, conocida por:),
actriz estadounidense (Los Angeles, Ca., 1926-Brentwood, Ca.,
1962). Al ser su madre una enferma mental, Norma Jean, nacida
de padre desconocido, pasó su infancia en el seno de diversas
familias. Violada probablemente cuando sólo contaba unos diez
años, modelo para fotógrafos desde 1944, casada durante algunas
semanas con un rico hombre de negocios y divorciada en 1946, es
actriz sin ninguna experiencia primero en la Fox TWENTIETH , después
en la Columbia (1948) y, de nuevo en la Fox. |
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Tras una serie de películas sin importancia,
actúa en papeles secundarios, cada vez más notables, en obras de un
mayor interés e, incluso, dramáticas ( La jungla del asfalto , J.
Huston, 1950). Su belleza le ayuda a desligarse paulatinamente de
los papeles de "rubia estúpida" a los que parecía confinada. En Eva
al desnudo (J. Mankiewicz, id.) aparece ya como una rival posible
en el futuro de la protagonista, cuya ascensión narra la película.
Su promoción es muy rápida en la época en que se casa (1954) con un
famoso jugador de baseball (Joe Di Maggio). Se la lanza a la vez como
la "pin-up intelectual" de respuestas osadas ("¿Oué se pone para dormir,
Miss Monroe? - Chanel nº 5") y como la metamorfosis moderna de un
"mito" cinematográfico muy querido por los norteamericanos: el de
la seductora un poco vulgar, pero buena chica, con una sexualidad
cándidamente afirmada pero tranquilizante. Este estereotipo no impedirá,
unos pocos años más tarde, hacia 1955, el éxito europeo de "M.M.".
Sin embargo, Marilyn Monroe, no se conformará con esta personalidad
doblemente artificial que se le ha fabricado. La utiLizará, para afirmarse
simultáneamente como mujer y como actriz, y, en menos de diez años,
dominará las pantallas presentando un tipo femenino relajado (falsamente
relajado en lo que le concierne) que presagia otras liberaciones y
que responde, en todo caso, a la mentalidad de la "generación Kennedy".
Sus actuaciones irradian tal simpatía, que en uno de sus escasísimos
papeles antipáticos, Niágara (H. Hathaway, 1953), lo más que consigue
es producir pena. Su conmovedora interpretación de una neurótica (
Niebla en el alma , 1952) se encuentra limitada por la vulgaridad
de la puesta en escena. Sus mejores papeles proceden de la comedia
( Me siento rejuvenecer , de Hawks, La tentación vive arriba y Con
faldas y a lo loco de Billy Wilder) y ocasionalmente, de la comedia
musical, ya que canta y baila muy sugestivamente ( Los caballeros
las prefieren rubias , de Hawks, El multimillonario , de Cukor). intenta
crear su propia productora (1955), lo que levanta ciertas ironías.
Por otro lado, su empeño en convertirse en una gran actriz, desanima
a algunos productores; además, el público sólo ve en ella un "símbolo
sexual" desenfadado y encantador al que adora. Su vida privada no
responde, sin embargo, a la imagen que de sí misma da en la pantalla,
incluso en los momentos más emotivos de sus películas.A fines de los
años cincuenta sufre frecuentes depresiones y pérdidas de memoria,
que intenta curar con un exceso de barbitúricos.
| Su tercer matrimonio (con
Arthur Miller ) constituye un nuevo fracaso, y Vidas rebeldes
(1961), que Huston dirige según un guión de Miller, será en parte
la propia historia de su incomprensión. La película no es un éxito
para ella. Al comienzo del rodaje de Something's Got to Give ,
bajo la dirección de Cukor, cuando parecía volver a estar en buenas
condiciones de salud, se suicida (5 de agosto de 1962) en circunstancias
que han dado lugar a demasiadas hipótesis novelescas. Es interesante
observar que, incluso en Europa, donde las costumbres y los gustos
evolucionan más rápidamente que en los Estados Unidos, las reposiciones
de sus películas (despues de algunos años de "purgatorio") han
obtenido un constante éxito, que tiene muy poco que ver con la
nostalgia. G.L. |
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